Parroquia Ortodoxa Barcelona
La presencia de cristianos ortodoxos en el Estado Español fue escasa en la primera mitad del siglo XX, limitándose, con alguna excepción, a la existencia de residentes inmigrantes en aquel entonces, pero sin llegar a constituirse como comunidades de forma estable y continua.

Posteriormente, en Madrid se inició una incipiente comunidad de origen griego que acogió a residentes ortodoxos de otras nacionalidades. En Barcelona, un pequeño grupo de origen griego era visitado en Navidad y Pascua por un sacerdote itinerante. Más adelante un sacerdote rumano se estableció en Madrid, sirviendo a un pequeño grupo de fieles de esta nacionalidad.

Hace exactamente unos 42 años se estableció en Barcelona una Comunidad estable, integrada por miembros naturales del país y algunas familias de origen ruso y rumano. Las ediciones, publicaciones, y las referencias tradicionalmente ortodoxas eran escasísimas por no decir inexistentes y esta Comunidad tuvo que estrechar vínculos de amistad y comunión con la “Fraternité Orthodoxe en Europe Occidentale” y con el “Institute de Theologie Orthodoxe Saint Serge” de Paris.

Con la llegada de los sucesivos movimientos migratorios procedentes de países tradicionalmente y mayoritariamente de confesión religiosa Ortodoxa, fieles cristianos ortodoxos de todas las procedencias se acogieron a esta, nuestra Comunidad, dando nacimiento a otras parroquias extendidas en varias zonas del Estado.

Actualmente, los diferentes Patriarcados históricos se han establecido en el país, aglutinando las diferentes procedencias étnicas de los fieles, constituidas en parroquias estables con sus organizaciones pertinentes. En el conjunto del Estado se pueden contabilizar en el día de hoy, aproximadamente, 1,5 millones de fieles ortodoxos repartidos en unas doscientas parroquias y misiones, teniendo en cuenta también el territorio del Estado de Portugal. A pesar de esta actual redistribución, fieles ortodoxos de diferente nacionalidad siguen integrados como miembros en nuestras comunidades perfectamente integrados en las culturas y lenguas diversas de nuestro país, compartiendo la Fe común y los Sacramentos.

La Comunidad Griega de Madrid y la Comunidad Ortodoxa de Barcelona, disfrutan del “Notorio Arraigo”, otorgado largos años ha por el Ministerio de Justicia en su momento. Recientemente, este reconocimiento ha sido hecho extensivo a las demás Comunidades Ortodoxas canónicas existentes en el territorio español.

Recientemente se ha constituido la Asamblea de Obispos Ortodoxos de España y Portugal, órgano de interlocución con el Estado y referente de la plena Canonicidad de las Comunidades y Clero existentes.

En el momento actual, los Patriarcados de Serbia, Moscú, Bulgaria, Rumania, Georgia y Constantinopla poseen comunidades en el territorio estatal con sus respectivos Obispos diocesanos, algunos de ellos residentes en el país.